Triatlón Blanco de Reinosa 2015


Publicado por Daniel Lanza García el 31/1/2015

Triatlón Blanco

Redacto “mi aventura” y no “mi crónica”, ya que no sudé la camiseta.

Vamos a empezar con un orden cronológico de la mañanita para que se entienda perfectamente. El evento del día era Triatlón de Invierno a las 11h.

Estuvo nevando durante toda la mañana, y las máquina constantemente esparciendo sal para tener unas buenas condiciones de seguridad durante la prueba. Acojonaba un poquito ver como estaba el panorama, pero de momento mi idea inicial era salir a probar e ir tranquilito pero con pies de plomo.

Boxes antes de la prueba

Lamentablemente, cuando dejé la bicicleta en boxes, comunicaron oficialmente que la prueba pasaba a ser un duatlón y que la salida se posponía a las 11:30. Al final ni tan mal, era obvio que era muy peligroso subir hasta Brañavieja por la climatología, con lo que por una parte me alegré. Cuando dejé todo listo en boxes, me metí en una cafetería para tomarme un colacao, y entrar en calorcito. Cuando sólo faltaban 10 minutos para la prueba, salí a calentar y así ver cómo estaba el terreno de juego. La calzada no pintaba nada mal. Estaban echando constantemente sal, y las zapatillas agarraban perfectamente, con lo que no era nada peligroso.

Eran las 11:30, y todavía no hicieron la llamada de salida. Seguía nevando, y los triatletas esperando y/o calentando para comenzar la prueba. Al final decido ponerme a cubierto de la nieve y estar atento para saber cuando los triatletas tenían que ir a la línea de salida. Finalmente, a las 11:45 el presi de Cantabria comunicó oficialmente que la prueba se volvía a posponer para mas tarde de las 14h y que además la prueba iba a ser en modalidad sprint. En ese punto dije: “Ala!! me voy pa’ casa que estoy calado y que no quiero coger una pulmonía.”

Calentando antes de la prueba

No tenía más calcetines secos, ya que dejé un par en la bolsa del equipaje del esquí de fondo, y otros para la T1, y además, tenía las playeras y parte de la chaqueta húmedos. El frío de los pies puede ser lo peor en estas pruebas, con lo que decidí volver a Santander y evitar un posible accidente que pueda fastidiarme toda la temporada. Pruebas hay muchas, y la verdad es que prefiero llamar a esto “mi aventura”, y no crónica, ya que no merecía la pena hacer un duatlón sprint en estas condiciones.

Otra vez será, y seguro que volveremos con la misma ilusión!!

Saludos y a seguir entrenando!!