Triatlón de Invierno Béjar - La Covatilla 2015


Publicado por Daniel Lanza García el 22/2/2015

Triatlón Blanco

Se puso punto y final a los triatlones de invierno en esta temporada 2015. Muy satisfecho de haberme iniciado en esta nueva disciplina en Valle de Ansó y haber terminado la prueba de Béjar - La Covatilla (una lástima lo que ocurrió en Reinosa).

Las previsiones de la estación de esquí de Sierra de Béjar La Covatilla eran muy buenas: soleado pero con vientos de 40km/h. Al final no pintaban mal las condiciones, pero lo mejor de todo fue que en realidad no se notó nada de viento durante la prueba, así que ¡fue un día inmejorable!

Debido a la cercanía con Madrid, decidí ir y volver en el mismo día de la prueba, ya que la salida estaba fijada a las 15h. Salí de casa a las 8:30, y llegué al mediodía para recoger los dorsales y dejar el material de esquí de fondo en el pabellón deportivo de Béjar.

Después de tomar un colacao con algunos compañeros del Alcobendas (Martín, Arturo y Soraya), había que comer a las 13h para hacer bien la digestión. Me llevé en un termo un plato de pasta caliente y un plátano para tener suficientes fuerzas para la competición.

A las 14h abrieron boxes, con lo que dejé mi material bien colocado para comenzar la rutina del warm-up!!

Salida

Pistoletazo de salida y comenzó la prueba!!

Me situé un poco retrasado, ya que la carrera a pie no es mi fuerte, y no quise ser embestido por las gacelas.

En el comienzo, los triatletas empezaron rapidísimo!! Estaba viendo que los que tenía delante se me iban, y cuando eché una mirada hacia atrás sólo había 4 gatos. Me estaba asustando, ya que el primer kilómetro lo hice en 3:45 min/km, y pensaba que si seguía este mismo panorama me iba a encontrar más solo que la una.

Carrera

Carrera

Siempre es la misma historia, la gente empieza con un ritmo que no puede mantener hasta el final, y yo manteniendo un ritmo de 4min/km fui recogiendo a la gente con la cara más roja que un tomate. Martín del Alcobendas estuvo siguiendo mi estela todo el rato, ya que se estaba dando cuenta que los triatletas de mi zona se estaban quedando, y quiso tirar conmigo. Fuimos corriendo los dos juntos durante todo el sector de carrera, salvo en el kilómetro 5 que quise aflojar un poco para bajar las pulsaciones y empezar la bici en buenas condiciones, ya que nos íbamos a enfrentar a un perfil muy duro (1000m de ascenso durante 23km).

Entré a boxes para efectuar la T1. Viendo la temperatura que hacía, descarté ponerme el pañuelo para taparme la cabeza y los cubrezapatillas. Sólo me puse la braga del cuello y los guantes.

T1

Me subí a la bici y comenzó el ascenso del puerto La Covatilla pasando por el pueblo Candelario.

Enseguida fui cogiendo a los triatletas que hicieron la transición más rápida que yo. Comencé en un grupo de unas 6 personas, entre ellas estaba Martín y uno de Reinosa. Cuando empezó alguna rampa importante, el grupo se dividió en dos, ya que algunos no podían seguir mi ritmo de subida. Continué con un chico de negro y el de Reinosa. Fuimos juntos hasta el pueblo de Candelario y ahí fue donde se me escaparon, ya que atravesamos el pueblo en una zona de bajada y con adoquines, y yo en esas condiciones voy con mucho miedo. De todos modos, no me preocupaba mucho el hecho de ir solo, ya que me veía en muy buenas condiciones con la bici.

Antes de llegar al pueblo de Navacarros, fui absorbido por un grupo formado por Ángel, Martín y otro de Reinosa. La verdad es que me vino bien, ya que este tramo de ascenso no era muy duro, y siempre venía bien un grupo para drafting y hacer mas llevadero el tramo de ascenso. Un poco más adelante veíamos al de Reinosa y el otro triatleta que abandoné en Candelario, así que en realidad no había perdido mucho tiempo.

Bici

Bici

Pasamos el pueblo de Navacarros, y las rampas empezaban a ser pronunciadas y largas. En este punto Martín se queda, y prefirió continuar a su ritmo, por lo que continué con Ángel y uno de Reinosa. Llegamos al pueblo de las Hoyas, y aquí es donde comenzaba de verdad el puerto con varias rampas de 12, 13 y 14% de pendiente.

Faltaban sólo 8km, pero iban a ser muy duros ya que no había zonas de descanso. Aquí cada uno iba a hacer la subida a su ritmo. Poco a poco Ángel y el de Reinosa me fueron haciendo la goma y yo alcanzando a los dos triatletas que me dejaron en Candelario.

Había varias curvas de herradura, y la carretera estaba perfectas condiciones a una altitud de más de 1500m. En los giros siempre pasaba por el peralte de menor pendiente, y en las duras rampas iba haciendo S para reducir en algún puntito la pendiente.

Adelanté a los dos triatletas que tenía delante e hicieron intentos de seguirme, pero no podían. Las rampas eran duras, y cada uno tenía que sentirse lo más cómodo posible en el ascenso.

Después de ver al fondo una pista de la estación de esquí y una dura rampa, dije: “esta tiene que ser la última de 14,3%!!”. Al final con la emoción de que ya acababa la bici, la última rampa fue hasta llevadera.

Llegué sin problemas a la estación, y la organización me recogió la bici. Localicé mi bolsa y el material de esquí de fondo sin problemas, los agarré y me senté en el banco para ponerme las botas. Corrí unos 30 metros, y al pasar un pequeño puente metálico, me até los esquís.

Esquí

Esquí

El circuito eran 5 vueltas con poco desnivel. No era muy exigente, y la verdad que vino bien después de haber pasado la dureza del puerto de bici.

Comencé el esquí de fondo, y la nieve estaba muy dura. Se notó que la humedad y el fuerte viento de los últimos días dejó la nieve con algunas zonas heladas. La primera toma de contacto con el esquí fue un poco difícil, ya que me fui al suelo nada más comenzar, y los movimiento de skating me costaban realizarlos con comodidad.

Esquí

Esquí

Empecé a tener mejores sensaciones en el tramo de ascenso para completar la primera vuelta, pero esto no era coser y cantar. Al terminar la primera vuelta, dije: “¡esto está tirado! ya solo falta hacer lo mismo 4 veces”

El esquí se hacia un poco monótono. Muchas vueltas sobre un circuito pequeño, y era difícil contar las vueltas, ya que aparte del cansancio acumulado había que estar pendiente de controlar los movimientos de skating para no irse al suelo, y son muchas cosas para la cabeza.

Yo hice el truco de cantar la vueltas en voz alta para recordarlo mejor, y hay que decir que la organización cometió un error. Según mi conteo, cuando me quedaba una vuelta, me dijeron que me faltaban dos. Yo no quería entrar en conflicto, ya que el cuerpo no estaba para pararse y decir que sólo me quedaba una. Seguí adelante y completé las dos vueltas que me dijeron, ¿y que dijo mi querido Garmin? Pues que di una vuelta de más.

Finalmente entré en el puesto 25, y muy satisfecho de la prueba realizada. Por lo menos, cuando estuve dando mi sexta vuelta, nadie entró a meta, con lo que podemos estar felices :-)

Una buena prueba, y encantado del trato de la organización con los triatletas. Nada más acabar, me tomé todo lo que ofrecían: Aquarius, agua, bollo de chocolate, caldo y chocolate para acabar. Además, la organización ofreció plazas de coche para bajar a los triatletas.

Una lástima que haya habido pocos participantes. Estoy convencido que se correrá la voz de que esta edición ha sido un éxito con el ascenso del puerto y con el sector de esquí de fondo en la estación de esquí de Sierra de Béjar - La Covatilla. Esto animará a la gente, y seguro que el año que viene habrá más participantes.

Un saludo y a seguir entrenando!!