Triatlón Santander 2015


Publicado por Daniel Lanza García el 12/10/2015

Triatlón

Por fin se terminó otra temporada más, pero con un sabor agridulce. Volvía a casa para compaginar una visita familiar con una prueba deportiva, pero esta última me decepcionó bastante, y debido a un error, no pude finalizar la carrera.

El día amaneció poco apetecible para competir en Santander. Mucho viento sur y algunas gotas de lluvia, pero muy animado de volver a pisar suelo cántabro en una carrera.

Saludos a caras conocidas, y entro todos decíamos qué mal pintaba el día para la bicicleta. Debido a los permisos de tráfico y la falta de voluntarios, se redujo la longitud del circuito, por lo que había que dar más vueltas en la S-20 (9 vueltas en vez de 4).

¡Y como no! Reencuentro del mítico Dreamteam con el que empecé a hacer triatlón. ¡Da gusto que muchos seguimos practicando este deporte y cada uno en distintos equipos. Además, cuando me crucé con Pelayo, le di todos mis ánimos para la carrera, ya que se jugaba el circuito en la última prueba. Si coincidíamos en la bici, le dije que le ayudaría con algún relevo.

El Dreamteam de la UC

Material a boxes y rumbo a la mar para empezar la competición.

Teníamos viento sur, por lo que íbamos a disfrutar de un mar tranquilo y sin oleaje en la playa de El Sardinero. Me arrimé a la izquierda en la primera línea de salida para nadar lo más recto posible hacia la boya. Sin embargo, me di cuenta que tenía que haberme metido un poco más en el centro para no evitar un giro muy cerrado en la primera boya.

Fede nos explicó el circuito e inició una prueba al más estilo puro cántabro.

La entrada fue muy rápida, y ya a los 60 metros tenía el corazón con altas pulsaciones. Nadé un poco mal en esa situación, pero había que pasar la primera boya lo antes posible.

Giré en la primera boya y me di cuenta que nadaba en paralelo con Pelayo durante todo el sector. Intenté efectuar las brazadas pensando en la técnica, ya que con las altas pulsaciones perdía bastante la concentración. Los pies que tenía de referencia se iban alejando poco a poco, con lo que tocaba de vez en cuando comprobar las referencias.

Giré en la ultima boya y nadé los últimos metros hasta alcanzar la orilla.

Saliendo del agua

Saliendo del agua

Estaba justo detrás de Pelayo, con lo que le seguí por toda la transición y así intentar salir juntos en bici, pero tardé demasiado en quitarme el neopreno e hice una T1 más lenta.

Salí con un poco de miedo en bici, ya que no sabía cómo se iba a comportar el viento en la S-20, pero en 1km ya me sentía más cómodo.

El circuito de bici no me favorecía en nada. Había que dar muchas vueltas y efectuar arranques explosivos, cosa que yo no tengo, pero bueno, había que apretar los dientes en cada uno de los giros de 180º.

En la tercera vuelta estuve con grupos doblados, y cada vez más se hacia más difícil perder las referencias con el grupo de cabeza.

Tirando del grupo con la bici

Perdí el número de vueltas que llevaba, y me estaba fijando en el cuentakilómetros. Vi como uno que tenía más adelante se metía para boxes y llevaba ya 20km, con lo que me hizo dudar de si había que dar otra vuelta más o empezar la T2. Lamentablemente, me dirigí a boxes y en ese mismo instante, me adelantó la cabeza de carrera. ¡La liamos!

Había dado 8 vueltas en vez de 9, por lo que ya no podía seguir compitiendo. Podía haber regresado y haber efectuado la última vuelta, pero viendo tal y como se estaba desarrollando la carrera se me quitaron las ganas y decidí retirarme.

Me sentí un poco decepcionado con el Triatlón de Santander. Duele ver como un clásico de nuestras pruebas cántaras pierde fuerza, pero ojalá que esto se corrija el próximo año con nuevos organizadores y podamos disfrutar del espectacular escenario que tenemos en la ciudad.

Una vez acabada la temporada, toca tomarse un buen descanso. En un mes reanudaré los entrenamientos con más ganas para empezar a afrontar los triatlones de invierno, una disciplina que empecé este mismo año y que disfruté en las pruebas de Ansó y Béjar-La Covatilla con el esquí de fondo.

Eso sí, si corro alguna carrera popular de 5 o 10km, prometo que habrá crónica :-)

Un saludo