Triatlón Suances 2016


Publicado por Daniel Lanza García el 17/6/2016

Triatlón

En el año 2011 realicé mi último triatlón de Suances con los colores de la UC, por lo que volver a correr en el mismo escenario se hacía muy especial. La salida fue fijada el domingo a las 9:30am, por lo que tocaba madrugar y llegar al pueblo por lo menos a las 8am.

Primero, recogí los dorsales en una larga espera, pero por lo menos a las 8:45am tenía todo lo necesario para empezar a preparar la carrera.

Realicé una vueltecilla rápida para verificar que la bici no tuviese ningún problema mecánico y a continuación, rumbo a boxes para dejar el material. Los triatletas se estaban poniendo nerviosos, ya que todavía había gente en boxes y faltaban pocos minutos para iniciar la salida. Menos mal que fui con tiempo y ya estaba en la playa para comenzar los calentamientos. ¡Cómo se echaba de menos el Mar Cantábrico! 😃

Primero, salieron las féminas y los V2M, y a continuación el resto.

No quise fundirme en la salida, por lo que dejé marchar tranquilamente a la cabeza. En ocasiones, cuando faltan 300m me quedo sin fuerzas, y es en esos momentos es cuando más hay que apretar. Así que fui reservando las fuerzas pero nadando con un ritmo cómodo.

Según Fede, teníamos que girar en una boya que estaba al otro lado de la montaña. Menos mal que durante el calentamiento la localicé para tenerla de referencia.

Tenía varios triatletas delante, pero cuando giramos la primera boya decidí meter más ritmo. Del triángulo del circuito de natación, solo quedaba el lado paralelo a la playa y el regreso a favor del oleaje, por lo que era el mejor punto de subir el ritmo. Empiezo a dejar atrás algunos triatletas que tenía a mi lado, y después de girar la segunda boya, ya solo había que dejarse llevar por el oleaje. Lástima que en esta edición no hubo mucho oleaje.

Saliendo del agua

Salimos del agua y comenzaba uno de los puntos más famosos de este triatlón: la T1 subiendo las escaleras de Los Locos.

Subiendo las escaleras de Los Locos

Entrando a boxes en la T1

La transición me jugó una mala pasada. Durante la subida de las escaleras noté una pedrada en el gemelo izquierdo, y me impedía correr con normalidad en la transición. Ya sabía que no iba a poder terminar la carrera, pero por lo menos, había que intentar la bici.

Antes de subir Ubiarco en bici

Nos subimos a rodar y parecía que no iba a tener molestias, así que por lo menos, había que intentar llegar hasta la T2.

El circuito de bici se cambió con respecto a mis anteriores participaciones. En esta ocasión, había que ir hasta Tagle, y desde ese punto, un circuito de dos vueltas pasando por la subida al Alto de Ubiarco. No pintaba nada mal el circuito, aunque se echaba de menos las famosas cuestas para acceder al centro del pueblo de Suances.

En los inicios, adelantaba a algunos veteranos y féminas, ya que habían salido con 10 minutos de antelación, pero con respecto a mi salida, no ganaba muchas posiciones. Seguía la estela de un triatleta, pero nada más llegar al inicio del primer alto de Ubiarco, veía que jugaba en otra liga. Me puse a regular y ascender a mi ritmo.

Subiendo Ubiarco en bici

Coronamos y comenzaba el descenso hasta la glorieta para tomar el desvío a Santillana del Mar. Aquí veía la cabeza de carrera, y el número de triatletas que tenía por delante. No iba nada mal durante la carrera. Giro de 180º y regreso a Tagle.

Durante el regreso me adelanta Alberto Ruiz Cagigas, por lo que traté de seguirle. Sin embargo, al comenzar la segunda subida del Alto de Ubiarco fui perdiendo su referencia.

Afortunadamente, una vez coronado el alto por segunda vez, había que regresar a Suances pasando por Tagle. Por tanto, ya todo era cuesta abajo.

Regresando a Suances - Foto: Parando el Crono

En los últimos kilómetros, me adelanta Diego Herrera, por lo que ésta vez sí que me puse a seguirle hasta llegar a Suances.

Comenzó la T2. Ahí iba a venir la desgracia y confirmar que no podía correr. Y así fue. Nada más dejar la bici y empezar a dar las primera zancadas, notaba una molestia en el gemelo que me impedía correr con normalidad. Menuda faena, y qué duro se hizo abandonar por molestias musculares.

¡Menudo mal sabor de boca! Pero hay que quedarse con lo positivo, y es pasar el fin de semana en Cantabria y disfrutar de su verde.

Ahora solo toca recuperarse, ya que oficialmente tengo una rotura de fibras que me tendrá apartado del asfalto como mínimo 3 semanas. Por lo menos, el fisio me ha dado permiso para nadar y hacer bici, pero sin puertos. Esperemos llegar recuperado para el triatlón de La Bola del Mundo, que se celebra el próximo 10 de julio.

Un saludo!

Agradecimientos a Parando el Crono, Solu Mola y Alfredo Poomusaieva por el reportaje fotográfico.